Sunday, July 29, 2012

PERÚ: 191 AÑOS DE NUEVA DEPENDENCIA (1)


Un mensaje aun vigente de José Faustino Sánchez Carrión

José Faustino Sánchez Carrión
El jueves 9 de agosto de 1822, un epígrafe en La Abeja Republicana, el periódico rebelde dirigido por el patriota jacobino peruano, José Faustino Sánchez Carrión, rezaba:

Sr. Editor.- Acabo de llegar de Utopía, y he traducido y transcribo á V. El siguiente retacito de una obra que por allá es muy común, y aquí parece que no se huele —Queda de V.— El amigo de sus conciudadanos.

A continuación se lee:

Nec Marius, nec Sylla, nec Caesar.

(Ni Mario, ni Sila, ni César, es decir, no a los dictadores que se alcen contra las libertades, ya sea que proceda de las filas populares u oligárquicas. Nota de editor).

Prosigue el artículo, que transcribo en su totalidad, tal como aparece en el original, incluídos los errores ortográficos:

“Cuando los pueblos largo tiempo esclavizados, sienten, en fin, la necesidad de resarcir sus derechos para cicatrizar las llagas del Estado, sus esfuerzos solo consiguen las mas veces endulzar instantaneamente sus padecimientos. ¿Han roto á medias el cetro de fierro con que se les ha gobernado? La pequeñez de sus miras no les permite extenderse mas, se detienen fatigados de las conmociones violentas que los han agitado; creen haberlo hecho todo, pero bien presto el déspota astuto suelda el cetro que se deja en sus manos, y se hace tan absoluto como ántes ¿Tienen el corage de continuar la tormenta, de soportar todas las privaciones, todas las calamidades inseparables de las grandes revoluciones? El trono de su opresor se desploma, á la verdad, al ruido tremendo de las cadenas que se rompen; pero por no saber donde deben detenerse, por no conocer las empresas de la artificiosa ambicion, pasan bajo un nuevo yugo: no han hecho sino mudar de amos.

En vano un pueblo así libertado espera fijar en su seno los manantiales de la dicha: en vano se lisonjea de encontrar el goze y la seguranza de los derechos de cada ciudadano á la sombra de leyes protectoras!... La felicidad, como una sombra lijera, se escapa sin cesar á sus abrazos. Flotando al antojo de las pasiones de los que le gobiernan, se hace el juguete de su codicia. Arrastrado por los partidos opuestos, cree lanzarce hacia el objeto de sus esperanzas, obtener el precio de sus trabajos, de sus penas y de su sangre, cuando no marcha sino bajo el estandarte de la intriga á una nueva tiranía. El combate ya por Pompeyo, ya por Cesar, y jamas por sí mismo. Si no es vejado por un rey, y sus ajentes lo es por tribunos, senados, procónsules, funcionarios dedicados á los diferentes partidos: la vara de fierro con que se le despedaza, no hace sino mudar de mano: al silencio de las tumbas, que produce el despotismo, sigue el ruido de las facciones. La Patria en el borde de su ruina les presenta en vano el ramo de oliva, la venganza lo rechaza bajo especiosos pretestos, el crímen sucede al crímen, ó bien solo se vé una calma engañadora, que el cipres fúnebre no tarda en cubrir con su sombra.

¿Será preciso pues renunciar (a) la esperanza de ser libres? Será preciso repudiar la libertad, cuando comienza á sonreírsenos y mirar como inútiles todos los esfuerzos que se han hecho para conseguirla? No sin duda!... ¿Pero qué brújula mostrar al pueblo para indicarle su ruta? ¿Qué áncora arrojar para que el bajel del Estado se fije en medio de la tormenta?... La instrucción. Yo no veo otra. Yo sé que una Constitución bien ordenada es un baluarte de la libertad pública, pero es preciso al menos ordenarla bien. Por buena que sea, tendrá siempre vicios, que á la larga causaran su ruina. Es necesario instruirse para conocerlos, y correjirlos. No debe ignorarse, como el ambicioso, dispone los resortes secretos de su intriga para conseguir sus fines, y como se hace chocar en sus proyectos. ¿Y que importa se hayan fijado sólidamente los fundamentos de un gobierno, si el resto del edificio no corresponde con exactitud, ni asegura una garantía cierta? ¿si los individuos encargados de velar en la seguridad general pueden atacarla impunemente?

¡Pueblo que tuviste el valor de sacudir las cadenas con que te abrumó la tiranía; tú las rompiste con audacia! Pero si no aprendiste á conducirte en la carrera difícil que quieres seguir, á conocer tus defectos, á arreglar tus inclinaciones, y leer en los tortuosos repliegues del corazón humano; sabe, que el ambicioso, que el intrigante, que el hombre codicioso, son los que te rodean, y te espian. Yo los veo sonreirsete, acariciarte, exáltar tu valor, captar tu confianza, arrojarte en el lazo que han tenido bajo tus pies. Tu los percibes, en fin, cuando ya no es tiempo. Al recordar, te hallas enlazado en las redes de nuevos amos, y tus brazos están cargados de cadenas quizá mas pesadas aún”.

El amigo de sus conciudadanos, es decir José Faustino Sánchez Carrión quien, luego del 28 de julio de 1821, trascendió diciendo que el Perú solo había “cambiado mocos por babas”,  envía desde la lejanía del tiempo un mensaje vigente para los peruanos de hoy en estos tiempos en que Ollanta Humala, un traidor a sus promesas electorales, nos muestra que nada ha cambiado en el Perú desde que Fujimori y Montesinos entronizaran un sistema de cleptocracia privilegiando los métodos mafiosos y corruptos que es como se manejan los negocios de las grandes empresas privadas que operan en el Perú. Nada ha cambiado desde que eramos gobernados por virreyes.

Cabe.

Wednesday, July 11, 2012

¿HACIA DONDE VA HUMALA?


 17 vidas humanas muertas a balazos es lo que está recibiendo el pueblo peruano como pago adelantado a lo que se viene en costo de sangre, sudor y lágrimas, para que Newmont-Yanacocha y empresas mineras como Xtrata Cooper y otras se embolsique miles de millones de dólares como en el caso del Proyecto Conga que, a cambio de llevarse cerca de 60 mil millones de dólares en utilidades, dejará un saldo de destrucción ambiental irreversible, irreparable afectando miles de hectáreas que quedarán improductivas para la agricultura y ganadería. Como hace casi 500 años cuando se inició una conquista que aun no acaba.

¿Facilitadores, facilitando una nueva mecida de Newmont-Yanacocha?

Por mucho que queramos ver el lado bueno “dialogante”, del gobierno al proponer el diálogo entre Monseñor Cabrejos y el padre Garatea, lo cierto es que mientras ellos aparentan solucionar el problema, Newmont-Yanacocha ya inició el trabajo para la construcción de un supuesto reservorio, y recientes informaciones demuestran que esta es una nueva “mecida” del gobierno, posiblemente en complicidad con la empresa de la que Roque Benavides es testaferro.

La iniciación de esos trabajos, burlando las exigencias de Humala respecto a la creación de 10 mil puestos de trabajo y el respeto a los lagunas que serán intocables, tiene otro objetivo.

Newmont sabe que su proyecto es inviable y por eso no ha retirado su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Ministerio de Energía y Minas para hacer las modificaciones que han sido recomendadas por Humala. Ahora, el mayor interés de Newmont es mantener la resolución de aprobación obtenida en el gobierno anterior, porque si retiran su EIA del ministerio pierden todos sus derechos obtenidos y no tendrían causales para demandar al Estado. (Federico Sánchez: Newmont no podría demandar al Perú porque su EIA está mal hecho. Nota de Prensa Nº 316 –2012-GR.CAJ/DC.RR.PP.)

Eso significa que cuanto más avancen los trabajos, la indemnización que exija Newmont, será mayor porque serán ellos quienes valoricen los trabajos avanzados. ¿No lo sabe Humala? ¿Se hace el bobo? ¿La plata le empezó a llegar sóla?

La amenaza continúa

Parapetado en su cargo al frente de la PCM, Valdés, de quien se dice seguirá en su puesto porque Humala es exigido a no mostrar “debilidad” a las exigencias sociales, so pena de ser calificado de “populista”, un epíteto que le calzan a los gobernantes que acceden a las demandas populares, hoy Valdés amenaza con que “la ley y el orden” será impuesta de todas maneras. Lo que hace indicar que por mucho que los cajamarquinos dialoguen con los curas “facilitadores”, de acuerdo al gobierno, Conga si va.

Sólo que la última palabra no está dicha, pues aun cuando el gobierno imponga el Proyecto que tanto es rechazado no sólo por los cajamarquinos, esa sería una victoria pírrica, o una derrota pírrica, de acuerdo a un ensayo escrito hace años por Carlos Fuentes analizando el histórico año 1968.

Victoria pírrica, porque el pueblo habrá ganado ilegitimar el gobierno del traidor Humala.

De acuerdo a las Ciencias políticas, “la legitimidad política se refiere al ejercicio del poder. El poder político que es percibido como legítimo será mayoritariamente obedecido, mientras que el percibido como ilegítimo será desobedecido, salvo que se obtenga obediencia por medio de la violencia del Estado”. (Ignacio Molina, Conceptos fundamentales de Ciencia Política).

Lograr obediencia por la fuerza, como en tiempos de Fujimori, no será posible para Humala. Debe reconocerse que el preso por ladrón y asesino, con sus golpes efectistas a sendero y al MRTA, logro la legitimidad que permitía sus crímenes selectivos.

Don Pedro Albizu Campos, prócer de la independencia de Puerto Rico, dijo alguna vez algo que el gobierno de turno debiera tomar en cuenta: “Cuando se cierran las puertas de la legalidad, se abren las puertas a la rebelión”

Monday, June 18, 2012

UNA HERENCIA QUE DEBEMOS RECHAZAR


Humala y Valdés contra el movimiento popular y social
Las últimas encuestas en el Perú coinciden en señalar la “caída de popularidad” del presidente Humala. Según éstas, el 75% de la población considera que el primer ministro Oscar Valdés debe irse del gobierno, también que casi el 60% de los entrevistados desaprueban la gestión presidencial.

Lo curioso del caso es cómo se leen las encuestas en los medios de comunicación que, en un 99%, responden a los intereses de las grandes corporaciones, que son las que realmente gobiernan el Perú. Para los medios de ultraderecha, no existe el enorme rechazo a Humala. Para esos medios, defensores a ultranza del capitalismo neoliberal, Humala tiene la aceptación del 40% y eso basta.

Esos medios, que también defienden la gestión de Valdés, coinciden con éste en que la política de Estado está por encima de la voluntad popular, que los presidentes deben seguir a pie juntillas. “El presidente debe olvidarse de sus promesas” afirma sin sangre en la cara el premier Valdés, instructor militar que siente que habla para su tropa, esa que debe cumplir sus órdenes sin dudas ni murmuraciones. Lo que no dicen los medios, es que esa política de Estado en realidad no responde a las necesidades populares, los pueblos no votan por ella, sino por la ganancia, fin supremo de las corporaciones capitalistas.

¿Por qué, si las movilizaciones populares, es decir las resistencias masivas contra los efectos del capitalismo neoliberal, que abarcan casi todo el país, están poniendo en jaque al gobierno, la movilización social, es decir los colectivos sociales que la empujan hasta la conciencia política, no sacan las conclusiones necesarias para llegar a la gran transformación que produzca una sociedad con Libertad, Igualdad y Fraternidad, esto es, una sociedad socialista?

 Pesa mucho, no sólo en el Perú y en el mundo entero, la dinámica reformista implantada desde la Primera Guerra Mundial por la traición nacionalista de la social-democracia y luego, desde fines de los años 20, la caída de la revolución bolchevique por el golpe de Estado llevado a cabo por Stalin y la burocracia que lo catapultó al poder. Suena a cantaleta, pero no deja de ser cierto.

En el Perú, el movimiento popular está aun manipulado ya sea por el viejo PC-ex moscovita, que controla la CGTP, en tanto que el Sutep y algunas otras organizaciones campesinas, son controladas por Patria Roja que es otra versión del PC, con una vergonzante identidad pro-China. Ambas organizaciones son herederas desde los años 30 del partido que fundara Eudocio Ravínez, luego de liquidar el Partido Socialista que fundara Mariátegui. Casi está por demás señalar que la traición de la socialdemocracia se ha expresado en nuestro país, en la degeneración del APRA, partido aun vinculado a la Segunda Internacional.

¿Debemos, entonces afirmar sueltos de huesos que la historia ya fue y que ahora “nosotros mismos somos”?

No pues. La historia se hizo carne y habita entre nosotros. Así como los genes paternos determinan el color de nuestra piel y la forma de nuestros rostros, la historia política que arrastra el movimiento popular y el social, determina el comportamiento político de éste. Y aunque suene fatalista, mientras no reconozcamos de dónde vienen los hábitos que nos conducen permanentemente a la derrota, no llegaremos al cambio.

Para comenzar, la derrota del movimiento popular y social, que sigue marchando cada uno por su cuenta, tiene sus orígenes en que la historia del reformismo y del estalinismo nos ha apartado de la lucha por el poder.

Por lo tanto, mientras el pueblo, los trabajadores, no luchen por el poder, seguiremos quejándonos de líderes traidores, de que la CGTP no organiza la huelga general, que Patria Roja solo manipula mientras saquea los fondos magisteriales, que el gobierno nos reprime, como si no fuere esa su función, que no estamos unidos, etc. etc. Palabras que desde hace más de 80 años, desde la muerte de Mariátegui, son la excusa para seguir en el reformismo y el estalinismo derrotista.

En los años 80, durante la dictadura de Morales Bermúdez, surgió la consigna de no mas militares ni patrones en el poder ¡Gobierno de Trabajadores! Duró poco esta toma de conciencia, los corruptos políticos de izquierda que se engolosinaron con su acceso al parlamento, como también a puestos de poder en alcaldías y presidencias regionales, se acomodaron a la política de Estado con la que realmente se gobierna en el Perú: la corrupción.

¿Hay alguna lección que sacar de esta historia que nos aplasta?

Los nuevos colectivos sociales, que rechazan con razón y con desprecio a la izquierda tradicional, y que son muchos, tienen ahora la posibilidad en sus manos. Sacudirse de la pesada herencia que nos derrota.

Monday, June 4, 2012

¿OLLANTA O FELI-PILLO?


Es evidente que la presidencia es un cargo que le quedó demasiado grande a Ollanta Humala. El nombre también.

Ollanta es un nombre que forma parte de una historia quechua de amor, heroísmo, valor y desafío al poder. Ollanta, el verdadero, durante el gobierno del gran Pachacutec, debido a su valentía y destreza militar, a pesar de su juventud, alcanzó el grado de capitán general del Antinsuyo, llegando a ser uno de los favoritos del Inca. Sin embargo, el bravo general por encima de las jerarquías sociales, se enamora de Cusy Coyllor, la hija engreída de Pachacutec y se atreve a pedirla en matrimonio.

Como era de esperarse, el Inca pone por encima de todo el asunto de linajes y deniega la petición, confinando a Cusi Coyllor a un Accla Huasy, una especie de convento en el que se educan las nobles del imperio, mientras Ollanta, se rebela al Inca y le declara la guerra desafiando su poder. Durante diez largos años Ollanta resiste sin ser derrotado hasta que muerto Pachacutec, su sucesor, Inca Yupanqui, pondrá fin a la rebelión de Ollanta amnistiando al general rebelde y permitiendo la boda con su hermana Cusy Coyllor. Obviamente ese fue el mayor triunfo de este invicto general.

El Ollanta "bamba"
El comandante Ollanta Humala, tiene un pasado escabroso que pone su valentía en duda, toda vez que se le acusa de asesinar a pobladores inocentes en la selva amazónica, en el pueblo llamado Madre Mía. Al parecer, los documentos que lo acusarían habrían desaparecido, logrando su impunidad, gracias a las habilidades del coronel retirado, Adrián Villafuerte, que hoy tiene un cargo muy extraño al costado del presidente. Exactamente el mismo cargo que tuvo Vladimiro Montesinos con Fujimori.

Durante las elecciones, el Ollanta bamba, aparentó desafiar a las corporaciones multinacionales y a defender los intereses del pueblo. Como en el caso de la defensa del agua frente a las mineras en las que el candidato de papel, hizo suya la frase “agua sí, oro no”, que ahora con Humala en el poder ha sufrido una metamorfosis, “agua sí… oro también… un poco de corrupción tampoco está mal…”

Feli-pillo
Definitivamente este Humala no se parece al guerrero que desafió al Inca. Mas bien lo encontramos muy parecido a otro personaje, el tristemente célebre Felipillo papel que también protagonizara Alejandro Toledo desde la presidencia.

Felipillo, es un personaje que encarna la traición y el sometimiento a las fuerzas extranjeras. Era éste un poblador de la comunidad Tallán, que se ubica en Piura. Según la historia, se acercó a los españoles para servirles de intérprete y auxiliarlos primero para la captura de Atahualpa y luego para precipitar su asesinato, decretado por Francisco Pizarro. Este abyecto traidor es el que más se acomoda a las características de Humala presidente, quien desde el poder, no deja de sorprender por su infame, rastrera e incondicional defensa a las transnacionales que hoy aplauden sus órdenes de disparar contra las poblaciones que protestan contra el mal gobierno.


Thursday, May 31, 2012


Humala: de los votos a las botas y las balas
Ya no cabe duda, la militarización de la administración de Humala, con Valdés a la cabeza, demuestra que las fuerzas armadas peruanas constituyen el más importante partido político militar de la oligarquía peruana y de las transnacionales, que son las que tienen la sartén económica del Perú en sus manos.

Atrás, muy atrás quedaron las promesas electorales. Si te ví ni me acuerdo. Esa es la máxima implantada para casi toda la era republicana desde 1821. Recordemos que, entonces, San Martín prometió abolir la esclavitud. Pero, luego de proclamar la independencia, impuso el cuentazo de que a partir del 28 de julio de ese año, los negros nacidos recién serían considerados libres. ¿Y los demás, o sea todos? Esclavos hasta la muerte.

¿Ha habido en el Perú un presidente que haya cumplido sus promesas electorales? Ninguno. Pero, seamos justos, en la revolución francesa, que pone fin a la era de las monarquías feudales en el mundo entero, la burguesía ascendente al poder ofreció Libertad, Igualdad y Fraternidad. Más de doscientos años después, vemos que la igualdad fue otro gran cuentazo.

Los denuncia de los indignados del mundo entero, respecto a que el 1% de la población mundial, es decir los burgueses, ha despojado de su bienestar al 99% restante es la consumación de la desigualdad. Sin igualdad, tampoco hay libertad. Tampoco fraternidad desde que los medios de comunicación que controlan el pensamiento de los ciudadanos del mundo, imponen su lógica deshumanizada del individualismo y el sálvese quien pueda, una expresión que marcará para la historia la indolencia con la que Bush, en el 2005, condenó a muerte a una gran parte de la empobrecida población afroamericana, durante el paso del huracán Katrina.

De cuentazos está zurcida la politiquería de quienes hoy dominan el mundo ocasionando el empobrecimiento de los otrora países ricos. Como los que pueblan el continente europeo en el que Grecia constituye una especie de gran forado en una barca que, como el Titanic, habrá de hundir al sistema que hoy se denomina Comunidad Europea.

La voracidad de las corporaciones es la que determina las leyes para cada país y la forma que debe adquirir el Estado para gobernar de acuerdo a ese objetivo. Es la razón por la que Humala, Valdés y demás, se muestran mas agresivos y menos conciliadores que la propia empresa Xstrata Cooper, mejor dispuesta a dialogar con los representantes de Espinar, Cusco, que el propio gobierno, que ya ocasionó la muerte de 4 pobladores y 72 heridos algunos de gravedad.

Justo en momentos en que se produce el paro regional en Cajamarca, contra el Proyecto Conga, se decreta el estado de emergencia en Espinar, y se produce una revuelta de agricultores, con bloqueos de carreteras, en Charumas, Sucumbaya y San Cristobal, (Moquegua), contra la empresa minera Anglo-American.

El Perú está que arde y el gobierno que responde por la oligarquía y las transnacionales, se muestra adverso a acceder a la mínima concesión a favor de las movilizaciones que demandan respeto a la vida, al medio ambiente, a la naturaleza, a sus condiciones de existencia.

La desazón que causa Humala, precisamente en las zonas donde sus votos llegaron a sobrepasar el 75%, como en Espinar, son la mejor evidencia de que ya no es posible confiar en los políticos de la oligarquía. Tampoco en los de cierta izquierda que piensan sacar ventajas de la movilización popular pensando en las elecciones del 2016.

Casi 200 años de militarismo, de gobiernos oligárquicos, de políticos corruptos, y tránsfugas, en que los únicos beneficiados con las riquezas que produce la naturaleza peruana y el fruto del esfuerzo de sus trabajadores, ya no queda otro que pensar en una solución real, definitiva a los graves problemas del Perú y el mundo.

En Italia, las voces indignadas frente a una crisis que se levanta como un tsunami, las movilizaciones sociales han coincidido en identificarse con la idea de un gobierno de trabajadores. Nada nuevo para nosotros. A comienzos de los 80, en el Perú surgió la idea de sin militares, ni patrones, ni políticos corruptos, ¡Gobierno de trabajadores!

¿Será que ha llegado la hora de ponerse el alma y luchar por la definitiva solución a nuestros problemas luchando por un Gobierno de Trabajadores?

¿Usted que opina?

Friday, May 18, 2012


La administración Humala: los mismos mocos, las mismas babas

En el Perú no ha cambiado nada con la llegada de Ollanta Humala a la administración del Estado. Los recientes “cambios” ministeriales confirman la idea de que el estado oligárquico que monopoliza el poder, tiene una increíble capacidad de reproducción. Como los Gremlins esos monstruos creados por la comedia de horror producida por Spielberg.

En el caso de los Gremlins estos se reproducían al contacto con el agua, en el caso peruano, en el Estado recreado por el fujimorismo bajo la constitución preparada por el mismísimo Montesinos, los funcionarios estatales patronales, propatronales, corruptos y mafiosos se reproducen “mojándose”. “La plata viene sola”, sólo para ellos por supuesto, tal como cínicamente afirma Alan García.

¿Qué es el Estado?
De acuerdo a Marx, “El Estado no es el reino de la razón, sino de la fuerza; no es el reino del bien común, sino del interés parcial; no tiene como fin el bienestar de todos, sino de los que detentan el poder; no es la salida del estado de naturaleza, sino su continuación bajo otra forma. Antes al contrario, la salida del estado de naturaleza coincidirá con el fin del Estado. De aquí la tendencia a considerar todo Estado una dictadura y a calificar como relevante sólo el problema de quién gobierna (burguesía o proletariado) y no el cómo”.

A lo largo de la historia del Estado burgués, que abarca un largo período de gestación hasta su consumación en república moderna nacida de la revolución francesa, esta institución ha ido variando su estructura dependiendo del país de que se trate gobernando la sociedad de maneras diversas, se trate de la metrópoli imperialista, o de sus subordinados países coloniales o semicoloniales, y en éstos últimos dependiendo de sus características productivas y de las relaciones de las fuerzas sociales de cada país el estado se acomodaba a cada realidad.

El arquetipo del Estado global
Sin embargo, a partir de la era de la globalización, los Estados van convergiendo hacia un arquetipo en el que prevalece un patrón ejemplar, no en el concepto de Platón, según el cual, las cosas existen eternamente en el pensamiento divino, sino en su encarnación que sería el mercado.

Convertido en el pensamiento único del sistema liberal capitalista, el mercado está convertido en un ente, como una persona, superior a las demás, que impone las normas de conducta social, en base a leyes económicas precisas que, sin embargo, están determinadas por elementos de control mental que, a su vez, determinan y perpetúan el comportamiento social.

¿Ya no existe el pueblo?
Es desde este punto de vista, que la sociedad ya no se divide en clases sociales, sino en productores y consumidores. El concepto “pueblo” que tantos réditos dio en el pasado a la burguesía, cuando ésta intentaba adueñarse del poder, hoy está sustituido políticamente por el concepto “público”. Se percibe en las campañas electorales, especialmente en las del primer mundo, en las que los candidatos ya no se refieren al pueblo, sino al “público”.

La evolución del propio capitalismo ha conducido a la presente situación. Como fue estudiado, el capitalismo se inició teniendo como objetivo la mercancía. El dinero servía al objetivo de la producción de mercancías. Luego fue que la producción de mercancías posibilitaba el nuevo objetivo: la acumulación de dinero.

Dinero, más dinero, más, más…
Con el paso al capitalismo financiero, el dinero se reproduce a sí mismo, exacerbando la tendencia del sistema a la concentración de capitales en unas pocas manos, que el movimiento mundial de los indignados, especialmente Ocupar Wall Street, denuncia como el 1% de la población mundial. El otro 99% vendría a ser el de los despojados.

En la base de la “sobreproducción” de dinero, sea el euro, el dólar o el yen, se encuentra la desvalorización del mismo. Esta es la causa de la crisis en los países “ricos” de la que aun se salvan los países “pobres” porque en éstos últimos sus ingresos aun se basan en sus “commodities”, es decir en una producción real, a la que a diferencia del pasado, las grandes corporaciones que las explotan y comercializan dan un valor más acorde con la realidad.

La respuesta global: Gobierno de trabajadores
En Italia, la crisis que pesa a nivel mundial sobre los hombros de los trabajadores, ha dado origen a una respuesta social “Fuera Monti, gobierno de trabajadores”. Lo que significa un paso enorme de la conciencia popular en la lucha por una revolución socialista.

Volviendo al Perú, donde se puede afirmar que en el reemplazo de García por Humala pareciera que se cambió mocos por babas… ni siquiera eso. Los mismos mocos y las mismas babas siguen en el poder burgués.

No hay necesidad de llevar a pasear hasta Italia la conciencia de los trabajadores peruanos, del campo, de la ciudad y de las comunidades nativas, para convenir con los peninsulares en que estamos de acuerdo en la solución: Sin militares, sin patrones, sin sus políticos corruptos ¡Gobierno de trabajadores!

Cabe/ Mayo18, 2012